Los animales, por naturaleza, aprenden más rápido que nosotros a no repetir cosas que saben que son peligrosas para ellos, las personas nos empeñamos en repetir una y otra vez las mismas acciones con la patética esperanza de que "por un milagro divino" la tinta del boli se rellene sola, o que las pilas vuelvan a funcionar como el primer día,etc.
¿Por qué hacemos esto? Pues la solución es muy sencilla... somos increíblemente estúpidos y puede que también un poco masoquistas.
Nos dedicamos a volver a hacer cosas que sabemos que no funcionan en vez de a buscar otras soluciones, o simplemente avanzar.
Pero eso lo hacemos con todo; con las tostadoras rotas, con los bolígrafos gastados, con los botes de champú a los que solo les quedan 3 gotas, con la pasta de dientes y , como no... con las relaciones.
Y es que, cuando terminamos una relación, ya sea amorosa o de amistad, muchas veces volvemos a dar oportunidades que no se aprovechan, o nos esforzamos en vano por algo que se ha acabado, no ha funcionado y que, posiblemente, no se pueda arreglar.
La solución: puede que suene un poco extraño, o puede que penséis que soy pesimista, pero creo que la solución es dejar de obsesionarnos con cosas que no se pueden arreglar (por mucho que nos cueste A TODOS) y dejar de esperar cosas de lo pasado; porque lo pasado pasado está. Comprémonos bolígrafos y pastas de dientes nuevas y dejemos de torturarnos, porque, al fin y al cabo, con eso solo perdemos tiempo y dejamos de prestarle atención a las cosas que realmente merecen la pena.
The change is good! ( o eso dicen )
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